Equus: Virtus, et pulchritudo Por Jairo Arturo Ramírez

Equus: Virtus, et pulchritudo Por Jairo Arturo Ramírez

Fuerza vital que galopa sobre el aire, el fuego, la tierra y el agua… Vibrante realidad y colosal su simbología en incontables culturas. ¿En cuál momento epocal no ha sido útil el caballo?

En los senderos del campo, la huella del casquillo como sello del aporte durante labores agrícolas. El relincho de coraje transportando al guerrero hacia la inmortalidad, cuando los tanques y aviones eran inimaginables. Terapia estelar para humanos con necesidades especiales, lo contemporáneo encontró al equino dando espectáculo deportivo y coadyuvando en el área de salud, ofreciendo bienestar a una población sensible.

Deslumbrante es tu estampa, pero son las virtudes quienes cosechan los homenajes: connotación de la gloria que conjuga entre potencia y belleza, la plaza conmemorativa de Vigo, ciudad costeña de España, eleva 18 metros en imponente bronce: ascienden 5 ejemplares por un espiral que logra esculpir la metáfora ideal de su trayectoria.

Contundente es también el reconocimiento de un escudo republicano en Suramérica, que te lleva, tordillo indómito, representando lo más preciado: la libertad.

Término de absoluto dominio para los hinchas de la hípica mundial, cuarentena, hoy nos sentimos como equinos confinados a obligatorio receso en casa, pandemia demoledora del abrazo social, el aislamiento nos fusiona sin titubeos a lo tecnológico, y entre tantas noticias y recetas, los recuerdos almacenados emergen con el color melancólico de momentos apasionantes, urge revivir fragmentos de ese frenético espiral donde rapidez, belleza, potencia, resistencia y adrenalina giran como electrones chispeantes capaces de descubrir la luz, o, al menos, de alcanzar el flash. La tribuna mass mediática, en ausencia del clarín que hace el llamado a la pista, ha permitido el brote de varios «top ten», buscando hallar los mejores purasangres criollos de todos los tiempos.

Ningún fanático cede ventaja, los nombres y argumentos se superponen en parciales prohibitivos. My Own Business, Trinycarol, Catire Bello, Gelinotte y Bambera asoman con recurrencia, y cual vedette desfilan por la alfombra roja del star system.

Simpático resulta que cada cybernauta postula con firmeza su ídolo equino, su campeón(a), una pasión indivisible que cabalga la línea del tiempo con paso constante, sin aflojar. Es un territorio pleno de héroes.

«Nada para hacerte quedar mal en un pronóstico, como el caballo», reza el refranero popular, y ningún otro animal ha refugiado tanto el centro emotivo y las palpitaciones del humano, réplica enjaezada de realidades trascendentales, es la contesta poético-existencial de la inmensidad. Rocinante novelesco que forja la escudería de tantos corazones, volveremos, a punto de febril enajenación, con el vértigo y la dicha tomados de la mano, a reencontrarnos sobre grama o arena, en ese sitio, que a decir de Sue Valbuena, es el lugar donde ocurre la magia…

Un comentario en «Equus: Virtus, et pulchritudo Por Jairo Arturo Ramírez»

  1. Belleza poética enclaustrada. Mar de imágenes que fluyen entre la salud, la pasión y las rocas perfiladas en ensoñación. Galopes perfumados, todo un contenido que se bifurca brindando su belleza.

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